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MIEL Y LIMÓN

El segundo fin de semana de la Liga Eusko Label nos ha dejado un sabor agridulce. Lo cierto es que el objetivo de eludir las dos últimas plazas se ha cumplido en ambas regatas, pero la combinación de resultados nos ha colocado en el undécimo puesto, con un buen colchón de puntos con respecto a Astillero para salvar el descenso directo y a dos puntos de Cabo de Cruz para esquivar el Playoff.

En la jornada del sábado, la Santa Olalla de Lubre se endulzó nuevamente en las aguas calmas del río Oria, tercera regata consecutiva de pelea contra mareas y corrientes, donde nuestros remeros encuentran más dificultades para enseñar todo su potencial. Pese a ello, una remada firme y segura nos situaba en un noveno puesto, con un jugoso manojo de puntos con respecto a Astillero y buenas sensaciones para disputar la Bandera Giroa Veolia en Donostia.

La mítica bahía de La Concha es el “Teatro de los Sueños” del mundo de las traineras, donde el proceloso Cantábrico, caprichoso y voluble, puede convertir en pesadilla el más dulce de los deseos. Y el domingo nos encontramos una mar sucia, muy movida y embravecida, aderezada con un viento variable que inundaba de confianza a nuestra tripulación. Sin embargo, la Santa Olalla no encontró la bogada deseada, la incomodidad se apoderó del bloque y tocó sufrir. Lección aprendida.

En resumen, después de cuatro regatas en Euskadi, nuestros remeros están al nivel que esperábamos, plenos en lo físico y con la ilusión de presentar batalla en aguas conocidas, nos esperan la Playa de Riazor y nuestra hermosa Ría.

El domingo la marea azul inundará las calles de Ares. Disfrutemos el momento.

¡AÚPA ARES!¡ETERNOS!

JOSE MONTERO VILAR.